

Las Coves de Campanet están situadas en la vertiente sur del monte de Sant Miquel, en la Serra de Tramuntana, al norte de Mallorca. Tienen una superficie aproximada de 3.200 m2 y un recorrido cercano a los 400 m. Se desarrollan a una media de 50 m bajo la superficie del terreno y crean un vacío de unos 16.000 m3. Su visita, de unos 40 minutos de duración, recorre diferentes galerías y salas, algunas de las cuales presentan pequeñas acumulaciones de agua. Dichas salas reciben nombres tan sugerentes como: sala romántica, sala del lago, castillo encantado, sala de la palmera, cascada sonora, etc.
Estas cuevas destacan por la finura y riqueza de sus depósitos calcáreos en forma de estalactitas y estalagmitas, también denominadas espeleotemas por los geólogos. Aparte de su ornamentación natural, diversos aspectos han atraído la atención de científicos y naturalistas. Por ejemplo, durante las obras de acondicionamiento de las cuevas se encontraron restos fósiles de Myotragus balearicus, una especie de bóvido endémico de Mallorca y Menorca, extinguido hace 4.000 años tras la llegada del hombre a nuestras islas.
Las grutas han inspirado pintores como Casimir Tarrassó que les dedicó una serie monográfica de óleos firmada en 1948; y poetas como Bartomeu Guasp i Gelabert que compuso la oda Coves de Sant Miquel (1949). Incluso han sido escenario de varias películas.
Estas cuevas destacan por la finura y riqueza de sus depósitos calcáreos en forma de estalactitas y estalagmitas, también denominadas espeleotemas por los geólogos. Aparte de su ornamentación natural, diversos aspectos han atraído la atención de científicos y naturalistas. Por ejemplo, durante las obras de acondicionamiento de las cuevas se encontraron restos fósiles de Myotragus balearicus, una especie de bóvido endémico de Mallorca y Menorca, extinguido hace 4.000 años tras la llegada del hombre a nuestras islas.
Las grutas han inspirado pintores como Casimir Tarrassó que les dedicó una serie monográfica de óleos firmada en 1948; y poetas como Bartomeu Guasp i Gelabert que compuso la oda Coves de Sant Miquel (1949). Incluso han sido escenario de varias películas.




